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CC contra las leyes de Murphy

Entre las muchas leyes que gobiernan nuestro universo, se encuentran las leyes de Murphy, inevitables son. Por eso, el 22 de febrero, en el momento en que se realizaría el lanzamiento del portal OCW (Open Course Ware) de la Universidad del Valle, que tenía como invitada a Carolina Botero (colíder de Creative Commons Colombia), tenía uno de los exámenes más importantes de mis estudios universitarios.  «Si algo puede salir mal, saldrá mal», reza el planteamiento base de las mencionadas leyes y preciso se aplicaban en el caso lo que para mí fuera una de las conferencias más interesantes en el semestre. Si no iba al examen, simplemente me atrasaría un año más en mis paso por la universidad. Mas creo que las leyes de Murphy son víctimas de ellas mismas y algo salió mal en lo que ya había salido mal: aplazaron el examen, ¡sí!

Así que, muy puntualmente me dirigí hacia el auditorio. En todo evento, ya sea político o académico, siempre están aquellos personajes de renombre (llámense alcaldes, directores, rectores, etc.) encargados de dar las palabras de bienvenida y de presentar al invitado especial. Suele suceder que estos personajes de renombre no saben en qué evento están ni quién se va a pronunciar porque su única función es darse a ver ellos mismos. Así es como, en medio de la típica palabrería, le cambiaron el nombre a la conferencista. Una vez hecho el acto de rebautismo y exhibición, los personjes (afortunadamente) desaparecen para dedicarse a lo que quiera que sea que se dedican, y dejan al fin espacio a lo importante.

Lo que hay a continuación es una transcripción de notas tomadas durante el evento, las cuales  van mezcladas con mi opinión personal. Por lo extenso de la conferencia, hay muchas cosas que se me escapan, incluyendo algo de orden…

El Open Course Ware

La presentación sobre OCW la hizo Milena Montoya, gerente de relaciones institucionales de Universia Colombia.

El Open Course Ware es una iniciativa que busca liberar el conocimiento que se produce en las universidades publicando los contenidos de los cursos de pregrado y posgrado bajo de licencias que permitan la redistribución y la modificación, como pueden ser algunas de las de Creative Commons. Estos contenidos se publican en los portales web OCW  de las univeridades que lo adoptan. Existe una organización que lidera y organiza este movimiento llamada “OCW Consortium” (Consorcio OCW)

Esta propuesta, que se me hace grandiosa (por no decir que debería ser la regla general en todo el mundo), tristemente me era ajena hasta ese momento, jamás la había oído nombrar. Las universidades ciertamente se han tardado bastante en cambiar su modelo de manejo del conocimiento que a veces se queda en publicaciones pedagógico-científicas de pequeño tiraje, limitadas a las aulas de clase de la misma institución y  (a veces) leídas afuera sólo por académicos. En Colombia 7 universidades se han adscrito al OCW, esperemos que lleguen a ser todas las del país. A nivel mundial hasta ahora ha sido el MIT (Massachusetts Institute of technology) el que más se ha comprometido con esta iniciativa, teniendo en el momento más de 1.900  cursos libres. Su portal es http://ocw.mit.edu. Valga la aclaración de que estos contenidos en línea en ningún momento cuentan como cursos oficiales y por lo tanto dan derecho a certficaciones de estudios (diploma, etc.).

Más adelante, en su intervención, Carolina Botero mencionó una iniciativa que va un poco más lejos que la de OCW: la Declaración Wheeler para una Universidad Abierta. Esta se extiende más allá de los contenidos de los cursos, no sé si alguna universidad la haya implementado:

Declaración Wheeler

Una universidad abierta es una en la que:

  • La investigación que se produce es de acceso libre.
  • Los materiales de los cursos son recursos educativos libres.
  • Se adopta el software libre y los estándares libres.
  • Si se tienen patentes, se licencian para el uso en software libre, medicamentos esenciales y el bienestar público.
  • La red refleja la naturaleza abierta del internet.

La palabra Universidad incluye todas las partes de la comunidad: estudiantes, profesorado, administración. La declaración fue hecha en conjunto en la conferencia Free Culture 2008 (Cultura Libre 2008) en Berkeley, California.

¿No deberían estas inicativas haber sido implementadas en las universidades desde hace décadas? Ciertamente, mas es una deuda que se está saldando, lentamente.

Esta liberación del conocimiento tiende a generar cambios en las dinámicas académicas. En la cultura libre el conocimiento es principalmente colaborativo, en contraste con la cultura académica actual, en el que recae más que todo en manos de expertos. Mas con la implementación del OCW la cultura académica se vuelve más colaborativa, tanto dentro de las instituciones como entre las instituciones y la sociedad en general. Uno de los efectos más notorios sería la disipación de la dicotomía “aprendizaje formal” – “aprendizaje no formal”. Lo que se origina en las universidades no se encontraría  sólo en un ambiente cerrado, como un aula de clase (“formal”), sino que también se podría acceder desde otros escenarios, que son todos aquellos que dispongan de acceso a internet, como puede ser la propia casa. Parafraseando a la conferencista, sería lo que “el profesor ha preparado para enseñar” (formal) en contrate con la libre exploración de aquello que se quiere aprender (no formal).


El Derecho de Autor

Imagen: wikipedia

Después de Milena Montoya, vinieron Carolina Botero, abogada colíder de Creative Commons Colombia y Maritza Sánchez, ambas pertenecientes a la Fundación Karisma. Su intervención se desenvolvió en la presentación de las licencias de Creative Commons y en la influencia cultural tanto de estas licencias como las de “copyright”  — ya algunas de las ideas las puse más arriba– , especialemente en internet. Me saltaré la presentación de las licencias, mas dejo estos enlaces con la información, uno en Wikipedia y otro en co.creativecommons.org por si el lector aún no las conoce. Respecto a lo otro, aunque traté me seguir la línea de la conferencia con mis apuntes, el volumen de la información superaba por mucho mis escasos conocimientos sobre el tema; así que paso a mencionar algunas ideas inconexas que me quedron claras y omito el resto, que aún estoy digiriendo y tal vez haya podido interpretar erróneamente:

No es necesario registrar una obra para certificar la autoría. Se poseen los derechos de algo desde el momento de su creación, no hace falta hacer registros legales ni cosas por el estilo.

Los derechos de una obra están protegidos hasta un determinado tiempo después la muerte del autor. El tiempo puede ir desde 50 años después del fallecimiento o incluso más dependiendo de las leyes de cada país (para Colombia son 80 años) . Después de ese lapso, el trabajo pasa a ser de dominio público.

Creative Commons no es igual a copyleft, sino que es parte de este último. En realidad existen varios tipos de licencias que están enmarcadas dentro de lo que se denomina copyleft, entre las cuales están CC,  GPL entre otras (vea aquí una lista más amplia).

El hecho de que un trabajo sea libre o gratis, no quiere decir que haya transferencia de derechos de autor. Sea cual sea la licencia copyleft, el autor sigue siendo el propietario de su trabajo. No cede sus derechos, sino que licencia o autoriza la utilización de su trabajo. La única forma en que el autor cede sus derechos es a través de escritura pública (ver DRM, Gestión de derechos digitales).

Contenido de acceso público o gratuito no es igual a contenido abierto. Se puede tener acceso a muchos contenidos gratuitos pero su licencia no admite modificación, como puede ser un periódico digital. El contenido abierto es aquel cuya licencia admite reutilización y modificación, especialmente este último elemento, ta como lo hace Wikipedia.


Los excesos del copyright

En la conferencia se citaron algunos casos de excesos en el manejo legal de los derechos de autor. Los cito y agrego algunos  más por mi cuenta.

Tarnation. Tarnation es un documental autobiográfico de Jonathan Caouette, hecho a partir de grabaciones caseras realizadas a través de su vida. El presupuesto que requirió fue de  218 dólares americanos. El filme recibió varios premios, pero para poder presentarse en los festivales fue necesario un gasto de 400.000 dólares en “limpieza” de derechos de autor. Esto es, por ejemplo, si en el documental aparecía al fondo un televisor encendido, debían pagarse derechos por las imágenes, banda sonora y demás del programa que se estaba transmitiendo.

Es ilegal cantar el Happy Birthday en lugares públicos. Aunque en algunos países es de dominio público, en otros la melodía y letra de esta canción de cumpleaños están protegidas por derechos de autor. La ley permite que usted la cante en su casa, con su familia, pero no en lugares públicos. Si la canta en un restaurante estaría cometiendo un delito. http://unhappybirthday.com/

Imagen: Wikipedia

Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carrol. Aunque es  un relato de dominio público, Adobe Systems reservó (por no decir “quiso adueñarse descaradamente de”) todos los derechos en su versión e-book en el año 2.000, a tal punto que la contraportada decía “This book cannot be read aloud” (“Este libro no puede ser leído en voz alta”). Un padre no podría haber leído esa historia a sus hijos porque hubiese violado la ley. Debido a las protestas, Adobe cambió el conjunto de permisos poco después. Fuente  http://www.lessig.org

Otros ejemplos pueden encontrarse en:

http://www.perogrullo.com “Conde Nast está amenazando al autor por publicar su propia obra”

http://alt1040.com.Una muchacha podría pasar 3 años de cárcel por haber grabado 3 minutos de New Moon

Y aquí hay un artículo sobre en qué toca el TLC entre Colombia y Estados Unidos la legislación sobre propiedad intelectual aquí: http://www.universia.net.co

Conclusiones

Las leyes de Murphy podrían no ser tan malas como parecen.

La implementación de cursos abiertos en plataformas virtuales (OCW) en las universidades debería ser una regla general y, por qué no, extendida a otras instituciones educativas como pueden ser los colegios y escuelas públicas (claro que para esto haría falta una enorme inversión en infraestructura y capacitación) El modelo de  que el conocimiento está en manos de expertos y emerge desde sitios restringidos a grupos de personas, limita su acceso a la sociedad en su totalidad, que es la entera propietaria.

Las licencias de Creative Commons son una de las maneras más aceptadas para la difusión cultural y de conocimiento, difusión que se ve geneneralmente restringida y disminuida cuando se publica bajo licencias de “todos los derechos reservados”. La aplicación del las leyes de copyright usualmente obedece a intereses comerciales, a veces pasando por encima de uno del derecho a la información y a la libre circulación de las ideas.

Esperemos que en Colombia se generalice la adopción de licencias “copyleft”. Hasta ahora en donde se ha ganado un poco de espacio ha sido en la utilización y promoción de software libre, pero creo que en cuanto a licencias como Creative Commons todavía falta mucho por hacer, comenzando por lograr que el público en general las conozca en detalle y las utilice.

Estaré pendiente para una próxima ocasión en que ocurra una conferencia de esta temática en Cali. Para ese entonces, espero hacer un sumario más completo y mejor estructurado.

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Post Scriptum

Si esta entrada fuera revisada por un profesor de lenguaje, indudablemente encontraría en ella el perfecto ejemplo de un texto falto de cohesión y con una conclusión estrellada. Sin embargo, me urgía plasmar algo de lo que me quedó de aquella conferencia y no me fue posible hacerlo de otra manera. Entre tanta cosa, espero que algo le resultará útil al lector. (Ley de Murphy: pronto me graduaré como profesor de lenguaje, qué ironía)

CC contra las leyes de Murphy

Entre las muchas leyes que gobiernan nuestro universo, se encuentran las leyes de Murphy «Si algo puede salir mal, saldrá mal.», inevitables son. Por eso, el 22 de febrero, en el momento en que se realizaría el lanzamiento del portal OCW (Open Course Ware) de la Universidad del Valle, que tenía como invitada a Carolina Botero (colíder de Creative Commons Colombia), tenía uno de los exámenes más importantes de mis estudios universitarios.  «Si algo puede salir mal, saldrá mal», reza el planteamiento base de las mencionadas leyes y preciso se aplicaban en el caso lo que para mí fuera una de las conferencias más interesantes en el semestre. Si no iba al examen, simplemente me atrasaría un año más en mis paso por la universidad. Mas creo que las leyes de Murphy son víctimas de ellas mismas y algo salió mal en lo que ya había salido mal: aplazaron el examen, ¡sí!

Así que, muy puntualmente me dirigí hacia el auditorio. En todo evento, ya sea político o académico, siempre están aquellos personajes de renombre (llámense alcaldes, directores, rectores, etc.) encargados de dar las palabras de bienvenida y de presentar al invitado especial. Suele suceder que estos personajes de renombre no saben en qué evento están ni quién se va a pronunciar porque su única función es darse a ver ellos mismos. Así es como, en medio de la típica palabrería, le cambiaron el nombre a la conferencista. Una vez hecho el acto de rebautismo y exhibición, los personjes (afortunadamente) desaparecen para dedicarse a lo que quiera que sea que se dedican, y dejan al fin el espacio a lo importante.

Lo que encontrarán a continuación es una transcripción de notas tomadas durante el evento, las cuales  van acompañadas de mi opinión personal. Por lo extenso de la conferencia, hay muchas cosas que se me escapan…

El Open Course Ware

La presentación sobre OCW la hizo Milena Montoya, gerente de relaciones institucionales de Universia Colombia.

El Open Course Ware es una iniciativa que busca liberar el conocimiento que se produce en las universidades publicando los contenidos de los cursos de pregrado y posgrado bajo de licencias que permitan la redistribución y la modificación, como pueden ser algunas de las de Creative Commons. Estos contenidos se publican en los portales web OCW  de las univeridades que lo adoptan. Existe una organización que lidera y organiza este movimiento llamada “OCW Consortium” (Consorcio OCW)

Esta propuesta, que se me hace grandiosa (por no decir que debería ser la regla general en todo el mundo), tristemente me era ajena hasta ese momento, jamás la había oído nombrar. Las universidades ciertamente se han tardado bastante en cambiar su modelo de manejo del conocimiento que a veces se queda en publicaciones pedagógico-científicas de pequeño tiraje, limitadas a las aulas de clase de la misma institución y leídas afuera sólo por académicos. En Colombia 7 universidades se han adscrito al OCW, esperemos que lleguen a ser todas las del país.

Más adelante, en su intervención, Carolina Botero mencionó una iniciativa que va un poco más lejos que la de OCW: la Declaración Wheeler para una Universidad Abierta. Esta se extiende más allá de los contenidos de los cursos, no sé si alguna universidad la ha implementado:

Declaración Wheeler

Una universidad abierta es una en la que

La investigación que se produce es de acceso libre.

Los materiales de los cursos son recursos educativos libres.

Se adopta el software libre y los estándares libres.

Si se tienen patentes, se licencian para el uso en software libre, medicamentos esenciales y el bienestar público.

La red refleja la naturaleza abierta del internet.

La palabra Universidad incluye todas las partes de la comunidad: estudiantes, profesorado, administración. La declaración fue hecha en conjunto en la conferencia Free Culture 2008 (Cultura Libre 2008) en Berkeley, California.

[http://wiki.freeculture.org/Open_University_Campaign]

¿No deberían estas inicativas haber sido implementadas en las universidades desde hace décadas? Ciertamente, mas es una deuda que se está saldando, lentamente.

Esta liberación del conocimiento tiende a generar cambios en las dinámicas académicas. En la cultura libre el conocimiento es principalmente colaborativo, en contraste con la cultura académica actual, en el que recae más que todo en manos de expertos. Mas con la implementación del OCW la cultura académica se vuelve más colaborativa, tanto dentro de las instituciones como entre las instituciones y la sociedad en general. Uno de los efectos más notorios sería la disipación de la dicotomía aprendizaje formal – aprendizaje no formal; lo que se origina en las universidades no se encontraría  sólo en un ambiente cerrado, como un aula de clase (“formal”) sino que también se podría acceder a él desde otros escenarios, que son todos aquellos que dispongan de acceso a internet, como puede ser la propia casa. Dicho de otro modo, parafraseando a la conferencista, sería lo que “el profesor ha preparado para enseñar” (formal) en contrates con la libre exploración de aquello que se quiere aprender (no formal). Queda la execpción de que el aprendizaje no formal no otorgaría derecho a certificaciones de estudios.

Para más información:

http://www.ocwconsortium.org

http://ocw.univalle.edu.co/ocw

http://ocw.mit.edu/OcwWeb/web/home/home/index.htm

http://ocw.universia.net/es/

http://freeculture.org

El Derecho de Autor

Después de Milena Montoya, vino Carolina Botero, abogada colíder de Creative Commons Colombia. Su intervención se centró en el manejo de los derechos de autor, especialemente en internet. Aunque traté me seguir la linea de su conferencia con mis apuntes, el volumen de la información superaba por mucho mis escasos conicimientos sobre el tema, así que paso a mencionar algunas ideas inconexas que me quedron claras y omito el resto, que aún estoy digiriendo.

Creative Commons no es igual a copyleft, sino que es parte de este último. En realidad existen varios tipos de licencias que están enmarcadas dentro de lo que se denomina copyleft, entre las cuales están CC,  GPL entre otras (vea aquí una lista más amplia).

El hecho de que un trabajo sea libre o gratis, no quiere decir que haya transferencia de derechos de autor. Sea cual sea la licencia copyleft, el autor sigue siendo el propietario de su trabajo. No cede sus derechos, sino que licencia o autoriza la utilización de su trabajo. La única forma en que el autor cede sus derechos es a través de escritura pública.

No es necesario registrar una obra para certificar la autoría. Se poseen los derechos de algo desde el momento de su creación, no hace falta hacer registros legales ni cosas por el estilo.

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